Ahorro energético no es lo mismo que retorno de inversión
Es la confusión más rentable del sector, y la que más decisiones malas produce.
Un ahorro reduce un costo que ya existía. Si tu empresa pagaba una factura y ahora paga menos por la misma energía, eso es un ahorro. Depende de tu tarifa, de tu consumo y del contrato, y puede cambiar si cambia cualquiera de los tres.
Un retorno remunera un capital que alguien aportó. Depende de que el proyecto genere, de que alguien pague por esa energía, de los costos de operar, del servicio de la deuda y del lugar que ocupe ese capital en el orden de reparto. Es una cadena más larga y con más puntos de falla.
Presentar un ahorro estimado como si fuera una rentabilidad es engañoso, incluso cuando el número es correcto. Son magnitudes distintas, con riesgos distintos y con marcos legales distintos.
Una regla simple para leer cualquier propuesta: pregunta qué pasa con tu dinero si el proyecto genera un 20 % menos de lo previsto. Si la respuesta cambia poco, probablemente hablabas de ahorro. Si cambia mucho, hablabas de retorno.
La idea que hay que recordar
Pregunta siempre: ¿esto reduce un costo mío, o remunera un capital que aporté?

